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El estrés de la visita al veterinario, ¿cómo la gestiono con mi perro?

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Gestionar el estrés de los perros en la visita al veterinario no es una tarea sencilla, pero es posible que las visitas al veterinario se conviertan en una experiencia agradable. Sobre todo, si al terminar reciben un premio en forma de galleta o hueso.

Con unas sencillas pautas de cómo gestionar el estrés de los perros en la visita al veterinario conseguiremos que la experiencia sea lo más agradable posible. 

Visitas de calidad a los veterinarios

Para garantizar la salud del perro y su felicidad, es muy necesario no perderse las revisiones. Hay muchas enfermedades y dolencias cuya cura o prevención dependen de ser detectadas a tiempo. Por ello, es importante hacer un buen seguimiento de la salud de tu mascota.

Pero otro motivo importante para preocuparse por gestionar el estrés de los perros en la visita al veterinario es que si se ponen nerviosos, hacerles una revisión en condiciones puede ser una tarea titánica, requiriendo a veces la sedación del animal. 

Cómo evitar el estrés en el veterinario

Cada perro es distinto y tiene su propia personalidad. Mientras hay algunos que son capaces, incluso, de intuir cuándo toca ir al veterinario y corren a esconderse, otros se subirán solos a la mesa de reconocimiento en cuanto entren a la consulta.

Si tu perro es de los que lo pasa mal, debes saber que hay muchas pautas que puedes poner en práctica desde cachorros para evitar que la visita a su médico sea traumática  Estas son 7  de las recomendaciones que debes tener en cuenta:

1.- Elegir un buen veterinario

Puede parecer obvio porque nadie llevaría a su perro donde una persona en la que no confía. Sin embargo, es importante tener en cuenta cómo se relaciona el profesional con el animal. Elige uno con el que veas que tu perro se siente tranquilo. Puede ser positivo que le haga unos pocos mimos antes de empezar la consulta. Si tu peludo lo ve como un amigo, será más fácil que se deje examinar. Precisamente es interesante acudir al veterinario días sueltos en los que no hay que pasar a consulta, simplemente a saludar, sobre todo en la fase de niñez, para que el perro reconozca al veterinario como un “amigo” más.

2.- Ensayar en casa

Otra de las cosas que puedes hacer para gestionar el estrés de los perros en la visita al veterinario es ensayar en casa cómo va a proceder el veterinario para que se acostumbre a dejarse tocar en todas partes y evitar "malas contestaciones" por su parte 

3.- Evita la palabra veterinario

Los perros no pueden hablar, pero eso no significa que no sean capaces de reconocer unas cuantas palabras. Si quieres evitar el drama desde que sales de casa, intenta a toda costa no mencionar la consulta al veterinario o hacer cualquier cosa que el perro pueda relacionar con ello.

Incluso, si sueles usar trasportín, puede ser buena idea tenerlo en el coche o en casa para que se acostumbre a él. 

4.- Procura pedir cita para evitar las esperas  

Otra cosa que puede aumentar el estrés del perro en el veterinario es tener que esperar, en el tiempo de espera su nivel de excitación aumentará y luego será más complicado rebajarlo. Por ello, pedir cita puede ser buena idea. Será más probable que puedan atenderte rápido y evitar esos largos minutos antes de la consulta.

Evitar darle de comer antes de acudir al veterinario, es mucho más interesante premiarlo justo después.

6.- Contrólate tú también

Hay dueños que se ponen más nerviosos que sus perros. Pero ten claro que tu perro lo sabe. Necesitas estar calmado para no contagiar esa energía nerviosa al animal.

De hecho, no es ningún secreto que un  comportamiento no deseable de un perro a menudo tiene que ver con las emociones que percibe de su dueño.

7.- Ofrécele un premio al terminar la consulta

Una técnica muy efectiva para gestionar el estrés de los perros en la visita al veterinario es asociarla a un estímulo positivo. ¿Cuál es la forma más efectiva? Ofrecerle un premio cuando todo haya terminado. En el ideal, que sea el propio veterinario o el personal auxiliar los que lo hagan, si no es posible, estate preparado y hazlo tú mismo. De esta manera, el perro estará más dispuesto a ir al veterinario y esperará con entusiasmo la chuchería final.

8.- Puede ser buena idea utilizar un complemento para relajarlo

Por último, si a pesar de todo, el peludete no lo pasa bien en el veterinario, es más que recomendable utilizar alimentos complementarios que ayuden a afrontar situaciones que puedan generar estrés. Zylkene ayuda a relajar a tu mascota ante situaciones estresantes. Además, al ser un ingrediente natural no tiene efectos secundarios desagradables ni supone ningún riesgo para su salud. Para utilizarlo, sigue las recomendaciones de tu veterinario.

Si pones en marcha estos consejos, a partir de ahora te resultará más sencillo llevar a tu perro a sus revisiones. Pero, sobre todo, para tu perro puede ser una experiencia agradable. 

 

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Perro asustado en el veterinario

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