Pasar al contenido principal

Automedicar a las mascotas: conoce los riesgos

Back to overview

Usted está aquí

 

La automedicación es un comportamiento que está muy extendido entre las personas. Sin embargo, automedicar a las mascotas también se ha vuelto una práctica habitual. Todo para ahorrarse el coste del veterinario, sin tener en cuenta las consecuencias que puede sufrir el animal.

 

De hecho, los médicos llevan tiempo advirtiendo lo peligroso que es automedicarse. Aunque lo que más se desconocía era que los veterinarios también estaban denunciando estas prácticas en animales. Sobre todo si se llega a automedicar a las mascotas con productos para humanos.

 

Existen muchos casos en los que se lleva a cabo esta práctica. A veces, algunos perros y gatos sufren de alguna patología crónica y sus dueños, en lugar de pedir una cita con el veterinario, optar por retomar tratamientos anteriores. 

 

Lo peor es que lo hacen sin valorar la evolución que haya podido vivir el animal. Ni mucho menos las circunstancias físicas que presente en ese momento.

Teniendo en cuenta que muchos medicamentos contienen antibióticos, automedicar a las mascotas con estos productos, además de irresponsable, puede ser muy peligroso.

Olvida el falso mito de la aspirina

Existe un falso mito que habla del milagro de la aspirina. Se dice que suministrar de manera periódica aspirinas a los animales en los meses de invierno ayudará a las mascotas a protegerse de resfriados y de la tos. Pero como puedes imaginar, ni es cierto ni es sano. Al contrario, puede ser muy peligroso.

 

El ácido acetilsalicílico que contiene el principio activo de la aspirina es un antiinflamatorio muy eficaz contra dolores o inflamaciones. Pero en animales como los perros tienen efectos diferentes. 

 

En este caso, su efecto se potencia. La razón radica en que la eliminación de los fármacos a través del hígado y los riñones es mucho más lenta que en los humanos.

 

Los gatos, por su parte, pueden sufrir efectos aún más peligrosos. Esto se debe a la ineficacia de su metabolismo hepático. Si le das una aspirina a tu gato, podría morir.

 

No olvides que el metabolismo de un humano y de un animal son totalmente diferentes. Y por lo tanto, los compuestos químicos de los medicamentos afectan de manera diferente en cada caso. Las consecuencias pueden ser muy graves.

Riesgos de automedicar a las mascotas

Si automedicar a las mascotas está entre tus prácticas habituales, deberías saber que no conseguirás "tapar" su enfermedad. Podrías, incluso, agravar el problema del animal. 

 

De hecho, en caso de que le suministres un fármaco que haya tomado anteriormente, si no conoces la dosis que deberías darle al animal también podrías cometer graves errores.

 

Por otra parte, están los medicamentos que toman los seres humanos. Aunque pueda parecerte una locura, automedicar a las mascotas con fármacos de personas es más habitual de lo que imaginas. 

 

Por lo tanto, si no quieres intoxicar al animal, asegúrate de acudir al veterinario cada vez que se encuentre mal.

 

De hecho, tal y como apuntan las conclusiones de un estudio de la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología, uno de cada tres dueños decide automedicar a las mascotas sin consultar antes a su veterinario. Pero, además, el 42% de los encuestados confiesa no acudir al veterinario para que su mascota reciba las vacunas oportunas.

Cada especie tiene sus medicamentos

Automedicar a las mascotas es un error. Pero lo que es importante que tengas en cuenta, por encima de todo, es que tu perro es un animal y no una persona. Por lo tanto, jamás deberías darle ningún medicamento que sea para humanos. Con el tiempo podrían producirse hemorragias muy graves y el animal podría incluso morir.

 

De hecho, a pesar de que hace años los medicamentos para humanos también se utilizaran para la medicina veterinaria, esta práctica está totalmente desaconsejada.

 

La industria farmacéutica ha realizado grandes progresos a la hora de lanzar fármacos para los animales. Pero dependiendo de la raza, el peso, la enfermedad y el estado de cada animal, el veterinario recetará uno u otro y en diferentes dosis. 

 

Aunque en todo caso, es la Agencia Española de Medicamentos la que siempre tiene la última palabra. Ahí descubrirás qué productos pueden tomar tus mascotas.

 

Si está enfermo o sospechas de que ha cambiado su conducta, no lo dudes. Acude cuanto antes a tu veterinario. Es el profesional que sabrá realizar una valoración completa. Y en base a ella, tomará la mejor decisión para recetar el tratamiento ideal a tu mascota.

 

Consejos y trucos

veterinario

Productos