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¿Sabes qué es la feromonoterapia?

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La feromonoterapia se utiliza para calmar a los gatos cuando están estresados o cuando pasan por situaciones que pueden alterarlos. Pero ¿realmente es tan importante poner en práctica este tipo de ejercicios? ¿Sabes qué son las feromonas y cómo pueden afectar a tu mascota?

Si hasta ahora no te lo has planteado, quizás sea el momento de conocer mejor los temas relacionados con tu amigo de cuatro patas.

Las feromonas no son más que sustancias químicas que, al secretarse por un individuo, consiguen transmitir una información determinada a otros seres de la misma especie. Y lo que consiguen, precisamente, es provocar cambios en su fisiología y en su comportamiento.

¿POR QUÉ LA FEROMONOTERAPIA ES NECESARIA?

Teniendo en cuenta que las feromonas han demostrado generar muy buenos resultados a la hora de trabajar situaciones de mala conducta con los gatos, conocer un poco más sobre el tema te vendrá bien.

Por ejemplo, para los gatos es muy importante el olfato. Por lo que se generan muchas feromonas distintas y cada una de ellas tiene funciones diferentes. Sin embargo, las feromonas faciales son las que se usan para solventar desequilibrios que los gatos pueden sufrir por cambios en el entorno.

Pero ¿qué más feromonas existen? ¿Qué más se sabe sobre la feromonoterapia?

Hay diferentes tipos de feromonas que los gatos segregan en diferentes momentos y mediante diversos órganos de su cuerpo:

  1. Feromonas sociales. El gato utiliza estas feromonas para detectar a los individuos de su grupo social. Y para lograrlo, lo más usual que se frote las mejillas, el cuello o el dorso sobre un objeto o encima del cuerpo de otro gato de la familia. Este movimiento se utiliza para "marcar" con una feromona de familiarización a los demás individuos que el animal considera que pertenecen a su grupo familiar.
  2. Feromonas de alarma. Estas feromonas se sueltan a través de las glándulas anales o las glándulas sudoríparas de las almohadillas de las patas. Sin embargo, se emiten en situaciones de estrés y se utilizan para alertar de que tiene miedo o está nervioso.
  3. Feromonas territoriales. Se emiten a través la orina y también la parte interdigital de las patas. Si ves que tu mascota araña muebles u otro tipo de elemento, estará soltando este tipo de feromonas para marcar su territorio.
  4. Feromonas de apaciguamiento. En este caso, este tipo de feromonas las suelta la madre cuando amamanta a sus crías. De forma que les transmite seguridad y calma.
  5. Feromonas sexuales. Estas feromonas son las que el animal lanza a través de secreciones sexuales y su orina. Todo con la intención de comunicarse con otros gatos de diferente sexo y permitir la cópula.

¿QUÉ PROBLEMAS SOLUCIONAN LAS FEROMONAS?

Ahora que conoces todos los tipos de feromonas en gatos, lo ideal es que sepas también cómo se pueden utilizar para ayudar al animal.

Las feromonas sintéticas se usan para modificar la conducta de los felinos. De forma que éste se siente más tranquilo, con mayor confianza, y se disminuyen sus niveles de estrés. Y todo esto viene a ser la feromonoterapia.

  • Son ideales para acabar con traumas que generan miedo.
  • Evitan satisfactoriamente los problemas de estrés y ansiedad.

La feromonoterapia está muy recomendada para calmar al animal frente cualquier situación que pueda alterarlo. Por ejemplo:

  • En momentos en los que dos gatos se llevan mal.
  • Con la llegada de un nuevo gato a casa.
  • En situaciones de mudanzas.
  • Cuando hay obras en casa o en exterior que puedan estrenar al gato.
  • Para viajes o cuando tengas que meter al animal en un transportín.
  • En situaciones de postoperatorio.

 

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