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¿Entienden los perros tus besos y abrazos?

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El lenguaje de los perros no es interpretado de la misma forma que el de los humanos. Por eso, los besos y abrazos que das a tu mascota puede que no sean entendidas como lo esperas.

 

Tu perro te conoce y sabe lo que le estás pidiendo. Y es normal expresar amor hacia tu perro de una forma humana. Él entiende lo que quieres, pero ¿sabes lo que realmente significa ese afecto? El lenguaje de los perros no incluye los besos o abrazos como tales. Por eso, al principio no lo entienden, pero puedes enseñarles a que lo hagan.

Los perros no tienen una comprensión innata de los besos y abrazos

Los humanos y los perros tienen diferentes medios de comunicación. El uso humano del lenguaje corporal generalmente se limita a gestos amplios y fáciles de entender.

 

Entre el lenguaje de los perros no se incluyen los besos o abrazos en el sentido en que los humanos los conocen. Comparten gestos de afecto, como tocarse o frotarse uno contra el otro o lamerse, pero no existen los besos o abrazos como los humanos los entendemos.

 

Sin embargo, la mayoría de los perros son buenos para descifrar los gestos de comunicación que los humanos utilizamos con ellos. Es un rasgo que han ido desarrollado durante todos los años de domesticación.

Cómo identificar el lenguaje de los perros

Lamer y rozar la nariz son parte del repertorio de gestos afectuosos de los perros. Una de las primeras experiencias en la vida de un cachorro es cuando su madre lo lame justo inmediatamente después de su nacimiento.

 

Los perros lamen para expresar afecto, para mostrar sumisión y para recopilar información. Cuando un perro se lame a sí mismo o a otro perro, libera endorfinas, hormonas que alivian el estrés. Por eso, para ellos, lamer es una experiencia agradable y positiva.

Enseñando a un perro

Los perros aprenden nuestro lenguaje corporal con bastante rapidez, especialmente si somos claros y consistentes cuando nos comunicarnos con ellos.

 

La mayoría de las mascotas están interesadas en tu atención lo suficiente como para que cualquier estímulo les haga acercarse a ti. Por eso enseguida acercarán su mejilla, su mano o sus labios para ser acariciados. Caricias que son afectivas para ellos.

 

Puedes enseñar a tu perro a besar o abrazar igual que le enseñas a levantar una pata. Se trata de repetir el gesto una y otra vez dándole una recompensa por hacerlo.

 

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los perros disfrutan de tener su cara cerca del rostro humano. Si tu perro se siente amenazado cada vez que acercas tu cara, no le obligues a aprender a besarte.

 

Un perro al que no le gusta te dará señales de advertencia, como girar la cabeza, levantar el labio, gemir o gruñir suavemente. No le obligues a hacerlo. Esto puede empeorar vuestra relación. Nunca debes obligar a tu mascota a nada.

 

Los niños, en particular, deben ser conscientes de los riesgos que tiene poner su cara cerca de la de su perros. Si no, pueden ocurrir problemas. A los niños les encanta besar y abrazar y pueden intentarlo con cualquier perro. Evita este tipo de acciones si sabes que a tu mascota no le gustan.

Su gesto de aprecio será acurrucarse junto a ti, nunca abrazarte

A los perros no les gustan los grandes abrazos. Siente que se le está acorralando y que no puede escapar. Sin embargo, estar físicamente cerca de tu perro y hacer que se acurruquen contra tu cuerpo es, para ellos, abrazar.

 

Por eso, hay que tener en cuenta que los gestos que hacen los seres humanos son diferentes a los gestos de los perros. Hazle entender qué significan esos gestos pero no esperes que ellos los repitan. Te devolverán el afecto de otra manera.


 

Consejos y trucos

  • La rabia en mascotas es una de las enfermedades más peligrosas y mortales. La gran mayoría de animales de sangre caliente son vulnerables a contraer esta enfermedad. Y, de hecho, la única forma de prevención es la vacunación.

    La vacuna para evitar la rabia en mascotas se administra a los cachorros a partir del tercer mes de edad y después en periodos de entre uno y tres años, dependiendo de la legislación vigente.

  • El moquillo es una enfermedad canina bastante contagiosa y que suele afectar principalmente a los cachorros. Aunque gracias a la vacunación el número de casos ha disminuido drásticamente, aún se considera una enfermedad grave que puede llevar a la muerte del animal.

    También conocida como distemper, es un virus que ataca al sistema digestivo y respiratorio de los perros. Y aunque se transmite fácilmente entre los canes, no puede contagiarse a los humanos.

  • Cuando se tienen varios amigos felinos, a menudo pueden suceder peleas de gatos en un mismo hogar. Algunos gatos simplemente no le darán una oportunidad a la paz.

    Y es que existen varias razones por las que los gatos pueden no llevarse bien. La más común es la falta de socialización, la falta de experiencias agradables con otros gatos al principio de la vida.

  • La leucemia felina (FeLV) es un virus que puede transmitirse entre gatos a través de la saliva. Es una enfermedad trágica y fatal que es responsable de muchas muertes de gatos en todo el mundo cada año.

    Más del 50% de los gatos infectados mueren dentro de los 2-3 años posteriores a la infección. La mayoría de las muertes en gatos ocurren en el primer año después del diagnóstico.

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