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Los problemas oculares más propensos en los perros

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Los problemas oculares de perros pueden ser muy variados y tener diferentes causas. Aunque los ojos de los perros suelen tener sus propios mecanismos de protección como el tercer párpado o el lagrimeo, los perros son susceptibles de padecer patologías oculares, sobre todo cuando empiezan a hacerse mayores.

Por esta razón, si notas cualquier síntoma en tu mascota de que puede estar padeciendo problemas oculares de perros como hinchazón, dolor o secreción, lo mejor que puedes hacer es llevarlo a la consulta del veterinario.

Aunque muchos problemas pueden deberse a irritaciones o cuerpos extraños, otras causas son más peligrosas de lo que imaginas.

Los más comunes problemas oculares de perros

Algunos de estos problemas oculares de perros ya los conocerás, porque suelen ser patologías comunes también en humanos. Las enfermedades oftalmológicas habituales suelen ser las cataratas, la conjuntivitis y el glaucoma. Si no se les da un tratamiento adecuado, pueden incluso producir ceguera prematura o progresiva en el perro.

1.- Conjuntivitis

La conjuntivitis es uno de los problemas oculares de perros más habituales. Se trata de una inflamación de la membrana conjuntiva que recubre el globo ocular y del interior de los párpados.

Normalmente, se trata de una irritación o infección causada por la irrupción de un agente externo en el ojo, aunque puede tener otras causas:

  • Vírica: la causa vírica es importante descartarla en el veterinario, ya que puede ser reflejo de una enfermedad generalizada del perro.
  • Bacteriana: esta causa es, al igual que la vírica, contagiosa para otros perros. Sin embargo, no suele ir acompañada de padecimientos más graves.
  • Alérgica: la causa alérgica suele ser de corta duración. No es contagiosa y está causada por factores externos. En ocasiones, es muy difícil encontrar el agente alérgeno, y por ello la prevención suele ser complicada.

2.- Queratoconjuntivitis seca

Esta enfermedad es más conocida como "ojo seco". El origen de este padecimiento es una alteración en la glándula lacrimal que provoca un lagrimeo insuficiente haciendo que la córnea del ojo se seque. Su principal síntoma es una secreción mucosa y una pérdida de brillo en el ojo del perro.

Si observas esto en tu perro debes llamar a un veterinario cuanto antes, porque es una enfermedad que, de no ser tratada a tiempo, derivará en una ceguera permanente. Algunas causas que explican el ojo seco son:

  • Enfermedades inmunológicas.
  • Lesiones en las glándulas lacrimales por moquillo.
  • Enfermedad de Addison.
  • Orígenes idiopáticos.

3.- Epífora

La epífora, por el contrario, se trata de un lagrimeo constante en los ojos del perro. Normalmente no es peligrosa, aunque lo más recomendable es una consulta en el veterinario para descartar que se trate de un cuerpo extraño en el ojo u otra enfermedad del animal.

Este es uno de los problemas oculares de perros que suelen padecer razas de perro como el maltés, el caniche o el pequinés. Es fácilmente reconocible porque el pelaje alrededor del ojo va tomando una tonalidad rojiza. Se debe a la reacción que hacen las lágrimas con la luz, aunque solo se trata de un factor antiestético.

4.- Prolapso en la glándula lacrimal del tercer párpado

El prolapso de la glándula lacrimal también es conocido como "ojo de cereza". Esta glándula se inflama y resulta visible al salir fuera del ojo. El resultado es una irritación de la superficie ocular de los ojos del perro y tiene un origen congénito.

El único tratamiento para eliminarlo completamente es quirúrgico. Sin embargo, debe ser una decisión tomada con el consejo de un veterinario, ya que es la glándula que segrega las lágrimas y extirparla puede provocar sequedad ocular. Se puede recolocar, pero con el tiempo tenderá a repetirse.

5.- Cataratas

Al igual que en los humanos, los perros en edad avanzada son muy propensos a desarrollar cataratas. Su signo de identificación es la aparición de una nube azul en el cristalino del globo ocular. Su causa es, principalmente, hereditaria, aunque también puede ser síntoma de diabetes o, incluso, la toxicidad producida por algunos medicamentos.

Es uno de los problemas oculares de perros más comunes y puede ir apareciendo con el paso de los años o, bien, de manera repentina produciendo ceguera en unos pocos días.

6.- Glaucoma

Por último, esta es una de las patologías oculares más habituales y más graves en perros. La causa es una producción excesiva de humor vítreo que produce un aumento de la presión en el interior del ojo.

De esta manera, se producen alteraciones en el nervio óptico y la retina.  El origen puede ser primario (hereditario) o secundario (resultante de la complicación de otra enfermedad o traumatismo).

El glaucoma puede presentarse de forma repentina y produce un endurecimiento del ojo, lagrimeo, dolor y un agrandamiento de la pupila. La causa aguda debe tratarse a la mayor brevedad para evitar la ceguera en el perro.

Si se trata de un glaucoma crónico, lo más recomendable es la extirpación. Lo más probable es que se quede ciego de todas formas, pero puedes evitarle dolor a tu mascota y futuras lesiones.

 

 

 

 

 

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